Alejandro Canales
UNAM-IISUE/PUEES
@canalesa99.bsky.social
(Publicado en la versión digital de Campus Milenio. Número 1132. Abril 9, 2026)
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) está por resolver la acción de inconstitucionalidad que pesa sobre la vigente ley de ciencia -un asunto pendiente desde el año 2023- y el tema resonó en la conferencia de prensa matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum (CS) del pasado 7 de abril.
Vale la pena hacer notar los términos en los que se aborda el asunto y la forma en que responde la presidenta en Palacio Nacional. Las conferencias de prensa de la titular del poder ejecutivo, como también ocurrió en el sexenio anterior, no es un mero mecanismo para informar y rendir cuentas públicamente, principalmente se trata de un instrumento que permite controlar la narrativa, marcar la agenda de gobierno y anticipar qué acciones se pondrán en curso.
Por ejemplo, en este caso, la reportera Nancy Flores de la revista Contralínea pregunta en la conferencia: “la Suprema Corte de Justicia de la Nación está pendiente que se discuta, justamente, si es constitucional la Ley de Ciencia. Esto en un contexto en el cual se promovió el sexenio pasado esta Ley de Ciencia, para evitar que precisamente grupos oligárquicos hagan negocio con la ciencia y más bien que la ciencia esté al servicio del pueblo” (07.04.2026). No es una pregunta lisa y llana, la periodista puntualiza cuándo y por qué se instauró esa norma.
La misma reportera añade: “Entre otras cosas, porque se tiene la experiencia que en gobiernos neoliberales el Conacyt fue utilizado para financiar a transnacionales y también a centros educativos privados a través de becas a investigadores, que eso está comprobado, que en realidad estas escuelas o estas universidades son negocios. El Conacyt incluso financió, por poner ejemplos, los transgénicos de Monsanto y los pañales de Kimberly-Clark”. Elementos que forman parte de la argumentación y exposición de motivos de la ley vigente.
Y finaliza: “Hace un par de semanas usted se refirió a que es muy relevante que la ciencia sirva al pueblo. Y que quizá no estarían pensando en que se anule esta Ley, pero revisarla. Saber ¿en qué sentido vendría y si se seguirá protegiendo esta parte de que los recursos no vayan a grupos oligárquicos?”.
Además, de la narrativa que acompaña a la pregunta, la reportera también recuerda que el mismo gobierno había previsto no anular la ley, pero sí revisarla. Es decir, una anticipación de lo que podría ocurrir.
A su vez, la presidenta, en referencia a qué resolución esperar del máximo tribunal, respondió lacónicamente: “Tiene que decidirlo la Corte en estos días. Y ellos, los ministros y ministras, harán sus interpretaciones”.
Pero ahí no concluyó el asunto. La mandataria continuó con los puntos mencionados por la reportera. Por ejemplo, respecto a los negocios con la ciencia y el financiamiento a centros educativos privados que mencionó la reportera, CS precisó: “El Estado tiene la obligación de financiar las instituciones públicas. ¿Se permite la educación privada o particular, como está establecido en la Ley? Sí, puede haber educación particular, es decir, escuelas privadas a donde uno puede enviar a sus hijos y tiene que pagar la colegiatura, claro que se permite”.
Para enfatizar al final: “Pero el Estado no está obligado a subsidiar a esas instituciones privadas, está obligado a proveer la mejor educación pública posible, desde la inicial hasta el posgrado […] Entonces, nuestra concepción, nuestra visión, es que el recurso público va a lo público: a la investigación científica, a la docencia de universidades…”.
El punto cuestionable es, reitera la presidenta, el financiamiento a las instituciones privadas. Y, como aludió la reportera, también reconoce el origen de la norma: “Entonces, en parte este es el tema de la Ley de Ciencia y Tecnología que está hoy, que se aprobó en el periodo del Presidente López Obrador, y que está hoy a debate en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Porque la visión fue esa: se financia lo público”.
Hasta ahí lo anotado por la presidenta, cuya respuesta registra los puntos aludidos por la reportera y fija como prioridad el financiamiento de lo público. Así que es posible anticipar en qué sentido espera la resolución de la Corte: el predominio de lo público en la responsabilidad estatal y la ratificación de la constitucionalidad de la ley vigente. El ejercicio de comunicación política de las conferencias de prensa matutinas se replica en éste y en casi todos los temas de la agenda de gobierno.
¿Y cuál es el estatus de la acción de inconstitucionalidad de la ley de ciencia en la Corte? La acción fue promovida en 2023 por legisladores de oposición, quienes impugnaron tanto el proceso reglamentario mediante el cual fue aprobada la ley, como el propio contenido de la norma. Este asunto y los cientos o miles más que llegan a la Corte se distribuyen entre los nueve ministros y ministras.
Los integrantes de la Corte se responsabilizan de elaborar un proyecto de resolución de cada asunto asignado, el cual debe ser publicado cuando se difunde la lista de cuestiones a revisar en el pleno y la lista debe ser publicada cuando menos tres días antes de la fecha prevista de la sesión.
En este caso, la acción de inconstitucionalidad se identifica con el número 126/2023 (y su acumulada 128/2023), fue asignada a la ministra Sara Irene Herrerías Guerra y ha sido listada en cuatro ocasiones, la más reciente fue el pasado 24 de marzo (Aquí se puede ver: t.ly/X5jVn). Sin embargo, a la fecha, sigue pendiente la resolución.
¿Qué dicen los casi dos centenares de páginas del proyecto de la ministra Herrerías? En resumen: reconoce la validez de la ley de ciencia vigente y declara infundada la acción de inconstitucionalidad. Lo interesante está en la argumentación que expone, lo que incluye el derecho a la igualdad, la delimitación de lo público y lo privado, así como la participación de las fuerzas armadas en el órgano de gobierno de la ahora Secretaría de Ciencia.
Examinaremos el proyecto en la próxima entrega y, aunque no es seguro, tal vez para entonces el pleno de la Corte ya habrá analizado y resuelto el asunto. Por lo pronto, lo que se advierte es que será ratificado el proyecto de la ministra Herrerías, no solamente por el sentido de su argumentación, sino también por el ensayo de comunicación de la presidenta y la composición de la Corte. Tal vez, y solo tal vez, la ley será revisada y tendrá ajustes menores. Pendientes.
Pie de página: El sindicato del exprograma Cátedras Conacyt -hoy IIxM- demandó a la Secretaría de Ciencia porque no le reconoce sus derechos. La reconciliación y el trabajo conjunto que inició con la actual administración llegó al punto de ruptura. Atentos.