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jueves, 11 de diciembre de 2025

La versión 2.0 del Sistema y del Registro

 

Alejandro Canales

UNAM-IISUE/PUEES

@canalesa99.bsky.social

 

(Publicado en Campus Milenio No. 1119. Diciembre 11, 2025, pág. 4)

 

La secretaría de ciencia (Secihti) publicó el acuerdo para instaurar el Registro Nacional de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Renacihti). Un asunto administrativo que no tendría mayor relevancia, si no fuera porque cambia de nombre lo que se ensayó anteriormente y nos recuerda la reforma pendiente del marco normativo del sector.

 

La ley general de ciencia, vigente a partir de mayo de 2023, dispuso la creación de un Sistema Nacional de Información. El sistema, indicó la misma ley, debía ser administrado y operado por el entonces Conahcyt, y se entiende que ahora la responsabilidad recae en la secretaría de ciencia.

 

El sistema tiene la encomienda de permitir el acceso abierto a todos los resultados de investigación de instituciones que reciban apoyo público, así como a los trabajos que realizan las personas becarias (DOF, 19.11.2025). Según lo previsto, el sistema debe posibilitar la valoración del impacto de las políticas y los programas del sector, para lo cual debe diferenciar la información por género, origen étnico, edad, clase y sector social.

 

Además, un artículo transitorio de la misma ley general indicó que el Sistema Nacional de Información solamente reconocería, a partir de mayo del 2024, a las instituciones que se dieron de alta. Es decir, a partir de esa fecha ya estaría en operación y ya no tendría validez el registro anterior

 

La puesta en marcha del sistema todavía le correspondía al anterior Conahcyt, a la administración de Álvarez Buylla. Sin embargo, lo cierto es que, ni entonces ni ahora, entró en funciones ese sistema. Tal vez en el periodo anterior la demora se debió a las fuertes disputas que protagonizó la titular del organismo con diferentes sectores de la comunidad; en el periodo actual, el retraso posiblemente se debió a la reforma pendiente de la ley general.

 

El reciente acuerdo de creación del Renacihti es el primer paso para implementar el sistema. Aunque, en realidad, tanto uno como otro, son otra versión de lo que la ley de ciencia del 2002 dispuso con propósitos similares.

 

Una de las diferencias es que antes uno se denominaba Sistema Integrado de Información y, el otro era el Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas (Reniecyt). Otra diferencia es que el actual registro será un repositorio del Sistema Nacional de Información y estará alojado en la plataforma Rizoma.

 

La finalidad principal del registro será: “Registrar, reconocer, organizar, actualizar y sistematizar la información de personas morales, sociedades o asociaciones de carácter civil sin fines de lucro, así como Centros Públicos de Investigación sectorizados a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación que realicen preponderantemente actividades en materia de ciencia, humanidades, tecnología o innovación en el país, autorizadas para recibir donativos”.

 

La operación del registro no será inmediata. Todavía hay un plazo de cuatro meses para que la Secihti defina qué normas regularán su organización y funcionamiento, así como las características de las constancias que otorgará.

 

En fin, el Sistema Nacional de Información y el Renacihti pronto estarán disponibles. Lo notable es que ésta y otras iniciativas corresponden a una ley general que ha sido impugnada prácticamente desde que entró en vigor. Pero ni se ha resuelto la controversia constitucional que enfrenta la norma, ni tampoco se han hecho las adecuaciones necesarias para referir a la Secihti como la entidad rectora de la política científica y tecnológica.

 

Al parecer, dado que la reforma a la ley de ciencia no es una prioridad, ni el Congreso la tiene agendada, las autoridades del sector ya se resignaron a trabajar con la norma que hay y a cumplir con lo que establece.

 

Pie de página: En la conferencia de prensa del pasado 2 de diciembre, el reportero Jorge Chaparro de Meganoticias, le pregunta a la presidenta Claudia Sheinbaum: “hay preocupación de estudiantes de las Universidades del Bienestar ‘Benito Juárez’, porque desde hace un año, año y medio, 2 años y en algunos casos hasta 3 años, no les han entregado la documentación que acredita que concluyeron sus estudios en estas Universidades. La respuesta que han obtenido a través de… o de parte de la maestra Raquel Sosa, pues es simplemente ignorar sus peticiones y dejar que el tiempo pase”.

El reportero refiere que las dificultades son en la Ciudad de México, en las carreras de Derecho y Medicina.

La presidenta responde: “Sí, son dos de la Ciudad de México que tienen algunos problemas desde hace tiempo, pero son 200 Universidades que no han tenido problemas. Y ahí en donde hay problemas, pues hay que atenderlos”.

Después de 3 años, lo que cabría notar es que esos problemas más bien no han sido atendidos. Y si eso ocurre en instituciones localizadas en la ciudad capital, ya nos podremos imaginar lo que tal vez ocurre en las entidades y municipios más apartados.

jueves, 2 de febrero de 2023

Que “no quede ni una coma”

 

Alejandro Canales

UNAM-IISUE/PUEES

Twitter: @canalesa99

(Publicado en la versión digital de Campus Milenio No. 982. Febrero2, 2023)

La semana inició con una nueva agrupación en el campo de la política, sonaba fuerte en los pasillos desde tiempo atrás, se especulaba sobre los nombres que la cobijaban y se decía que traía propuestas novedosas. Sin embargo, hoy parece estar en vilo, la perspectiva está trunca y no están todos los que iban a acompañarla; lo más tangible es su documento de arranque.

 

Todavía no se sabe bien a bien qué nombre tiene el grupo, se autonombra “Méxicolectivo”, se entiende la intención, pero no está fácil que las audiencias retengan la denominación. Tal vez por eso muchos lo refieren como “Colectivo México” e incluso hay quien lo llama “Punto de Partida”, como el título del documento de su presentación pública.

 

Mal comienzo si no está claro cómo se llama la agrupación y peor si tampoco se sabe cuántos y quiénes la integran. Al parecer suman más de medio millar las personas que participan en la iniciativa, pero aspiran a convertirse en un movimiento masivo, aunque hasta ahora los nombres más mencionados son una docena de personalidades públicas.

 

Además, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, uno de los personajes más populares asociado al impulso de la iniciativa, no asistió a la presentación pública del lanzamiento y al día siguiente emitió un comunicado público para explicar su ausencia. Por cierto, él la denomina asamblea y reunión “Punto de partida”.

 

El ingeniero acepta que conoció el “desenvolvimiento” del documento con el que se dio a conocer la agrupación, pero aclaró que él no convocó a nada ni a nadie. Y su comunicado finaliza lacónicamente diciendo que les había hecho saber, a quienes lo invitaron, que: “a partir de consideraciones de carácter político, no seguiría participando más”. Solamente el ingeniero sabrá cuáles fueron esas consideraciones, especulaciones puede haber muchas, pero las razones no están en su comunicado.

 

Los promotores de la iniciativa han dicho que tienen más de un año trabajando en la organización y en el documento. De hecho, diversas filtraciones desde hace meses habían llamado la atención sobre el movimento en ciernes y levantado muchas expectativas. Después de todo, en la actual gestión, los tiempos de la contienda por la presidencia de la República se anticiparon por el propio presidente de la República desde la mitad de su periodo, así que lo raro era que no hubiera aparecido antes un movimiento organizado en el escaparate político.

 

En fin, el caso es que aunque los integrantes de la nueva iniciativa dicen que tienen más de un año de trabajo, a juzgar por los primeros resultados, tal parece que el tiempo invertido no ha sido suficiente. Muchos son los cabos sin atar y los que estaban atados se están soltando.

 

Así las cosas, a menos que en las siguientes semanas la agrupación muestre algo novedoso, por ahora lo que hay es un documento inicial: “Punto de Partida”. Un texto de carácter preliminar de medio centenar de cuartillas en el que, en siete rubros, plantea un diagnóstico en trazos muy generales y aventura unas 50 propuestas. Algunos de los rubros son, por ejemplo, “Un México en paz y con desarrollo”, “Igualdad y calidad de vida” o “Pobreza y desigualdad”. Por cierto, el documento estaba disponible en la página web del colectivo, pero al día siguiente fue retirado, seguramente porque es un documento provisional que todavía tiene errores.

 

El documento invita al eventual lector a sumarse a un “espacio ciudadano, a un nuevo tiempo ciudadano”, plural, a concurrir a pesar de las divergencias, en un texto que, dice, es un punto de partida. Y previene: “Puede que, de él, al final, no quede ni una coma, porque lo importante es pensar y conversar en colectivo un México posible y diferente, unido en un propósito superior a toda parcialidad: demostrar que México no tiene una sola voz y que su representatividad es plural e inabarcable” (pág. 6).  

 

En particular, en el rubro “Igualdad y calidad de vida”, en un par de páginas diagnóstica los males. El rubro incluye la problemática más aguda de los sectores de salud, educación y cultura, Por ejemplo, sobre el ámbito educativo anota: “La educación en México hoy es de mala calidad y no facilita la movilidad social. La instrucción y las estancias infantiles han sido desatendidas, y la escuela de tiempo completo ha sido cancelada. Hoy se pasa de año escolar por inercia, no por conocimientos” (p. 22).

 

Finaliza ese mismo rubro indicando que “son sectores lastimados y en el olvido, con pocos recursos públicos y disminuidas perspectivas” (pág. 23). Una afirmación con la que se puede o no estar de acuerdo, pero que claramente precisa de un mayor y mejor diagnóstico.

 

En consecuencia, como propuestas, o “temáticas a ponderar” para la eduación, plantea que se podrían: Transformar  todas las escuelas básicas en escuela de tiempo completo; Revisar a fondo planes de estudio y libros de texto, con un enfoque de conocimientos y habilidades; Impartir capacitación permanente a los maestros y establecer estímulos por desempeño y antigüedad;  Diseñar políticas públicas para cultura, ciencia y tecnología, con presupuesto consecuente y voluntad política

 

La estrategia que ha seguido la nueva agrupación no ha sido nada afortunada y, como lo han anticipado, tal vez de su diagnóstico y propuestas no quedará ni una coma. Elementos de diagnóstico hay muchos y muy diversos, pero lo que más se necesita son propuestas y espacios de deliberación e interlocución.

 

Pie de página: Inició el periodo ordinario de sesiones en el Congreso y aunque la discusión de la nueva ley general de ciencia no encabeza la agenda legislativa, se había dicho que los legisladores trabajarían en conferencia. La iniciativa seguramente pronto pasará al pleno. Pendientes.