jueves, 16 de julio de 2026

El INHERM, los títulos y las oportunidades educativas

 

Alejandro Canales

UNAM-IISUE/PUEES

@canalesa99.bsky.social

 

(Publicado en Campus Milenio No. 1147, julio 16 de 2026, pág. 4)

 

El reportero Carlos Navarro del periódico El Heraldo, le preguntó a la presidenta Claudia Sheinbaum: “con este Instituto, ¿de qué forma se estudia, con qué corriente historiográfica se estaría estudiando el Humanismo Mexicano, la Cuarta Transformación?” (01.07.2026)

 

Si la presidenta Sheinbaum había anunciado que, para celebrar el triunfo de Morena del primero de julio de 2018, el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (Inehrm) se convertiría en Centro Público de Investigación, y el director del Instituto había anticipado que una de sus licenciaturas sería en Humanismo Mexicano, la pregunta que seguía era cómo funcionaría.

 

Sin embargo, la presidenta acotó: “No solo es la Cuarta Transformación… (el Instituto) sigue teniendo de manera importante el estudio de la Independencia, de la Reforma, de la Revolución y de distintos procesos históricos que han ocurrido en nuestro país”. Y le pidió al director del Inehrm que respondiera lo correspondiente.

 

Felipe Ávila, titular del Instituto, añadió que el Instituto, en el sexenio anterior y en el actual, ha promovido la divulgación de la historia desde “una narrativa histórica que pone en el centro a los actores colectivos, a los sujetos sociales, a las comunidades indígenas y afrodescendientes, a las mujeres, a las infancias, a las luchas campesinas, las luchas obreras, magisteriales, estudiantiles”.

 

Según el decreto de creación, el Instituto estará dedicado a múltiples y muy variadas temáticas: la historia; las ciencias sociales y humanidades; la memoria histórica de pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas; la historia de las mujeres; las relaciones de género y la diversidad; las infancias y juventudes; y el humanismo mexicano (DOF.06.07.2026).

 

Los CPI son entidades paraestatales, esto es, organismos que desempeñan funciones específicas del Estado -en este caso académicas- y son tratados como cualquier otra dependencia administrativa gubernamental.

 

La relevancia de este rasgo de dependencia quedó de manifiesto en el sexenio anterior. ¿Usted lo recuerda? Por ejemplo, sin más, los fuertes lineamientos de austeridad republicana que puso en vigor el expresidente López Obrador surtieron efecto inmediato en los CPI; o bien, la eliminación de los fideicomisos públicos, cuyas consecuencias siguen todavía presentes en los Centros.

 

El Inehrm, antes de que pasara a formar parte de los CPI, ya era parte de la administración pública federal como órgano desconcentrado de la SEP y realizaba investigación, pero no tenía las atribuciones para impartir docencia como la tendrá ahora, ni tampoco la diversidad de líneas de investigación que tiene previstas.

 

Por cierto, el director del Instituto anticipó que tiene previsto iniciar con las clases en el próximo ciclo escolar que inicia en septiembre. Si es el caso, es posible que los preparativos hayan iniciado hace meses, de otra forma no se ve cómo podría cumplir con la expectativa en un tiempo tan acotado.

 

Piénsese que el primer día de este mes se firmó el decreto de reforma y Ávila, en la ceremonia, adelantó que en este mismo mes aparecerá la convocatoria y también serán las inscripciones. Al mes siguiente, en agosto, habrá un curso propedéutico y las actividades formales iniciarán en septiembre. Toda una hazaña para un proyecto educativo de nivel superior. Por lo pronto, a la mitad del mes de julio, su página electrónica todavía no está disponible.

 

Además, planteó su director, el Inehrm impartirá formación a nivel de licenciatura y posgrado. Los títulos otorgados serán en las licenciaturas: Historia; Ciencias Sociales y Humanidades; y, nada menos, Administración Pública y Buen Gobierno.

 

El posgrado estará compuesto de tres maestrías, una en Humanismo Mexicano, otra en Estudios de Género y Feminismos, y una más en Movimientos Sociales y Rescate de la Memoria Histórica; también tendrá dos especialidades: una en Comunicación Política y otra en Enseñanza de la Historia.

 

En fin, el Instituto está en su fase inicial y faltan piezas para completar su puesta en marcha, entre ellas los recursos financieros que, por lo pronto, no estaban considerados en el presupuesto de egresos de este año, pero que se pueden resolver con una partida especial de Hacienda.

 

Se entiende la coyuntura y la ventana de oportunidad para instaurar una nueva institución de educación superior. Sin embargo, vale la pena tener presente lo que muestra la experiencia: en el mejor de los casos, la improvisación de un proyecto educativo no tendrá buenos resultados o se demora en tenerlos; en el peor, será un presente de fantasía, pero de un futuro trunco para los jóvenes, sus familias y para el país. Una grave simulación educativa que ahondará las ya de por sí anchas brechas de la desigualdad. Atentos.

 

Pie de página: Ahí viene un nuevo Sistema Nacional de Publicaciones Científicas y Humanísticas, veamos sus novedades; Omar Yaghi, premio Nobel de química el año pasado, abandona Estados Unidos y se va a China a dirigir un laboratorio de descubrimiento de materiales asistido por inteligencia artificial.

domingo, 12 de julio de 2026

INEHRM: la disputa por la narrativa de la transición política y la cuarta transformación

 

Alejandro Canales

UNAM-IISUE-PUEES

@canalesa99.bsky.social

 

(Publicado en Campus Milenio No. 1146, julio 9 de 2026, pág. 4)

 

La presidenta Claudia Sheinbaum, en la firma del decreto correspondiente, puntualizó: “decidimos hacerlo el día de hoy porque hace 8 años fue el triunfo de la Cuarta Transformación de la Vida Pública de México, 1º de julio, y la manera de reconocerlo, el triunfo del pueblo, pues es este Instituto que se dedica a la historia, la investigación de las Revoluciones en nuestro país” (01.07.2026).

 

Sheinbaum se refiere a la reciente reforma del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (Inehrm). Un organismo creado en los años 50 con el nombre de Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana (DOF. 29.08.1953). La diferencia en la denominación parece menor y las siglas no cambian, pero muestran la disputa por la narrativa oficial y la trascendencia de los hechos históricos.

 

El Inehrm fue fundado por el presidente Adolfo Ruiz Cortines en 1953 y su propósito original era concentrar toda la documentación e investigación sobre la revolución mexicana. La justificación parecía indiscutible, la clase política de entonces asumía la trascendencia del capítulo revolucionario en la historia nacional.

 

No era ninguna casualidad. Después de la revolución, Plutarco Elías Calles y otros caudillos fundaron en 1929 el Partido Nacional Revolucionario. El nombre original y los que adoptó de forma sucesiva expresan la apropiación del hecho: Partido de la Revolución Mexicana en 1938 y, finalmente, en 1946 como Partido Revolucionario Institucional (PRI), régimen de partido único que se extendería durante siete décadas.

 

Los años 50 fueron los años de consolidación del PRI, el inicio de los gobiernos civiles con Miguel Alemán (1946-1952) y enseguida con Ruiz Cortines (1952-1958). También una década de crecimiento económico, industrialización y corporativismo que después se conocería como el “milagro mexicano”.

 

En aquella época, tampoco pareció extraño que el decreto considerara al Inehrm como una dependencia gubernamental: “funcionará como órgano de la Secretaría de Gobernación” (DOF. 29.08.1953: 2). Después de todo, el presidente designaba, y lo sigue haciendo, a la persona titular del Instituto. Pero más importante: el gobierno y la identidad del partido en el poder se cifraban en la revolución institucionalizada.

 

Sin embargo, la disputa por la trascendencia y significado de los hechos históricos afloró cuando el PRI perdió la presidencia de la república. En el 2006, en el sexenio de Vicente Fox, mediante decreto, cambió la denominación del Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana por Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México.

 

¿Cuáles fueron las razones? La principal era que el Instituto debía ampliar sus fines porque “en el desarrollo histórico de la Nación mexicana han sido momentos fundamentales las revoluciones de Independencia de 1810, Liberal de 1857, Social de 1910, así como la transición democrática de finales del siglo XX”.

 

Así que ya no era “la revolución”, sino “las revoluciones” y sumaba la transición política del año 2000 como la Cuarta Revolución o la Cuarta Transformación. El Inehrm, sin embargo, no cambió su sectorización; continuó como órgano dependiente de la Secretaría de Gobernación.

 

En el 2010, en las vísperas de la conmemoración del Bicentenario del inicio del movimiento de Independencia Nacional y del Centenario del inicio de la Revolución Mexicana, otra vez mediante decreto, el expresidente Felipe Calderón separó al Inehrm de Gobernación y lo sectorizó a la Secretaría de Educación Pública.

 

Las circunstancias fueron otras con el cambio de gobierno de 2018 y el arribo de López Obrador a la presidencia postulado por el partido Morena. Desde su discurso de toma de posesión en el Congreso, mencionó a las primeras tres grandes transformaciones históricas ya referidas en la transición.

 

Solo que López Obrador no incluyó la transición del año 2000 como cuarto hecho notable. En su lugar, comenzaría la narrativa de lo que se conocería como la Cuarta Transformación: “A partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo profunda y radical, porque se acabará con la corrupción y con la impunidad que impiden el renacimiento de México” (Gaceta Parlamentaria 01.12.2018).

 

Un decreto posterior de López Obrador, en su penúltimo año de gobierno, trasladó al Inehrm a la Secretaría de Cultura (DOF. 11.09.2023). Y ahí se quedó hasta la semana pasada, cuando la presidenta Sheinbaum anunció que ahora, para celebrar el triunfo del 1º de julio del 2018, el Instituto será coordinado por la Secretaría de Ciencia y será parte de los Centros Públicos de Investigación.

 

Retornaremos a la nueva sectorización del Instituto, el complicado asunto del presupuesto y las funciones de docencia e investigación que tendrá asignadas. Por lo pronto, conviene tomar nota de su origen asociado a una narrativa oficial de la historia de las revoluciones, los objetos de estudio, el cambio de prioridades según el gobierno en turno y la soterrada disputa por la interpretación de los hechos históricos.

 

Pie de página: Al final de este mes cierra la convocatoria a la diáspora mexicana para pertenecer al SNII, ¿cuáles serán sus resultados? Pendientes.