viernes, 7 de marzo de 2025

PND: el formato y la relación contingente

 

Alejandro Canales

UNAM-IISUE/PUEES

@canalesa99.bsky.social

 

(Publicado en la versión digital de Campus Milenio No. 1082. Marzo 6, 2025)

 

A diferencia del período de gobierno anterior, tal parece que ahora el Plan Nacional de Desarrollo (PND) sí tendrá el formato usual de planeación estratégica. Sin embargo, también es posible que, por la turbulenta y contingente relación con nuestro principal socio comercial del norte, el Plan no sea el plan

 

Pero, con independencia de si el PND será o no el documento rector del desarrollo nacional, en los ámbitos científico y educativo tiene prevista la continuidad con las iniciativas que estaban en marcha y no incluye indicadores para anticipar que México se podría convertir en una potencia científica.

 

La titular del Poder Ejecutivo Federal, Claudia Sheinbaum remitió su propuesta de PND a la Cámara de Diputados la semana pasada (Gaceta Parlamentaria 28.02.2025). Por primera vez, después de la reforma a la Ley de Planeación del 2018, tenía hasta el último día hábil de febrero para remitir el Plan (artículo 21), y ese día lo envió.

 

A su vez, los diputados tendrán dos meses, contados a partir de la recepción del Plan, para aprobarlo. Esto nos llevará a los primeros días del próximo mes de mayo y, si no se pronunciaran al respecto, vencido el plazo, se dará por aprobado en sus propios términos.

 

En realidad, para efectos prácticos, la versión que recientemente entregó la presidenta será la que prevalezca, porque los diputados solamente deben verificar que el documento incluya los fines establecidos en la Constitución y hasta donde muestran los registros, ninguna legislatura ha rechazado el Plan.

 

Tal vez el caso más extremo fue en el período de gobierno anterior. ¿Usted lo recuerda? Hubo dos versiones de PND, una elaborada por el ejecutivo federal y otra por el secretario de Hacienda. Este último dijo que la versión del ejecutivo era un manifiesto político, no era un plan y que las políticas públicas no contaban con el debido sustento (29.07.2029). Unos días después, el secretario renunció y los diputados, sin más, aprobaron el documento del presidente.

 

El PND actual tiene un formato ortodoxo. Es decir, plantea los principios rectores que lo conducirán, unos ejes de coordinación, un breve diagnóstico en cada eje, los objetivos de desarrollo nacional que persigue, así como las respectivas estrategias para cada objetivo y las metas para el final del período. Lo más importante es que también incluye una serie de indicadores para valorar la marcha del Plan, como lo han hecho los diferentes planes desde el año 2000.

 

En el apartado de la presentación, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum, perteneciente al mismo partido político del gobierno anterior, no solamente se establecen las líneas de continuidad, también algunos de los principios que lo animaron y un atisbo del delicado equilibrio en el que estará en las próximas semanas o en todo el período.

 

Por ejemplo, escribe la presidenta: “En el mundo global promovemos una relación abierta con todas las naciones, partiendo de nuestra vinculación con la región de América del Norte, Estados Unidos de América y Canadá, siempre defendiendo nuestra soberanía y poniendo por delante el interés y la dignidad del pueblo mexicano” (pág. 5). Una vinculación que hoy parece muy contingente y una defensa que estará a prueba.

 

También de forma explícita anuncia que la misión de su período será la consolidación de los avances que logró el gobierno de López Obrador, como la “transformación democrática y pacífica de México”, o bien, la “separación del poder político del poder económico”, el principio de que “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”, la honradez de los funcionarios públicos, entre otros.

 

El PND plantea cuatro ejes generales: Gobernanza con justicia y participación ciudadana; Desarrollo con bienestar y humanismo; Economía moral y trabajo; y Desarrollo sustentable. Y tres ejes transversales: Igualdad sustantiva y derechos de las mujeres; Innovación pública para el desarrollo tecnológico nacional; y Derechos de las comunidades indígenas.

 

Lo concerniente a educación y al ámbito científico y tecnológico forman parte del eje general “Desarrollo con bienestar y humanismo”. Sobre la primera, el objetivo se dirige a “garantizar el ejercicio pleno del derecho a una educación inclusiva y equitativa para niñas, niños, adolescentes, jóvenes y personas adultas, promoviendo una formación humanista, científica, intercultural, plurilingüe e integral” (pág. 101). E incluye siete estrategias, entre ellas la expansión de la oferta educativa, el fortalecimiento de planes y programas conforme a los principios de la Nueva Escuela Mexicana o reforzar el papel de las maestras y maestros.

 

En cambio, sobre el ámbito científico y tecnológico, solamente destaca que se impulsará “a través de la educación, formación y capacitación para el trabajo, garantizando servicios innovadores, pertinentes y actualizados” (pág. 102). Propone cuatro estrategias, como el reforzamiento de las alianzas entre sectores público, social y productivo para la capacitación de jóvenes y la formación dual.

 

Después, en el eje transversal sobre Innovación pública para el desarrollo tecnológico, recupera el compromiso de convertir a México en una potencia y plantea como objetivo:  “Impulsar la investigación colaborativa, el desarrollo tecnológico y la innovación en sectores estratégicos, con el objetivo de convertir a México en una potenia científica y tecnológica soberana”.  

 

Las cinco estrategias que propone se refieren a procesos de formación, el escalamiento de tecnologías conforme problemas prioritarios, la generación de conocimiento alineado a prioridades nacionales, mecanismos de vinculación e integración de redes de colaboración interinstitucionales.

 

En una próxima entrega analizaremos las metas que busca alcanzar el PND, por lo pronto solamente mencionemos que se propone llevar la educación superior de un 43.8 por ciento de tasa de cobertura bruta que tenía en el año 2024 a un 55.0 por ciento para el año 2030. Ya lo constataremos.

 

Vale la pena hacer notar que en el período de gobierno anterior, se propuso pasar de 42.5 por ciento a 50 por ciento, pero aunque instauró más de dos centenares de unidades del programa Universidades Benito Juárez, solamente avanzó poco más de un punto porcentual.

 

Resulta difícil anticipar qué condiciones prevalecerán para el próximo mes de mayo, cuando se apruebe el PND, tal vez, como ha ocurrido en administraciones anteriores, el Plan y sus metas seguirán como si nada y las relaciones contingentes llevarán el desarrollo nacional por otro.

La CDMX y el encanto del conocimiento

 

Alejandro Canales

UNAM-IISUE/PUEES

@canalesa99.bsky.social

 

(Publicado en Campus Milenio No. 1081. Febrero 27, 2025, pág. 4)

 

El titular de la alcaldía Álvaro Obregón de la Ciudad de México (Cdmx), Javier López Casarín, anunció la creación de un Clúster Universitario de Alto Nivel en la demarcación. Una iniciativa que, adelantó, busca potenciar el conocimiento y la innovación con la participación de diversas instituciones universitarias. No es la primera vez que se intenta algo similar y vale la pena tomar nota de las experiencias.

 

Al inicio de los años 2000, con la instauración del Instituto de Ciencia y Tecnología del entonces Distrito Federal (Icytdf) se intentó aprovechar las capacidades de las instituciones de investigación y desarrollo tecnológico para resolver distintos problemas en la capital. Algunos proyectos se emprendieron con duración y alcance limitado.

 

Después, cuando el Instituto obtuvo rango de secretaría local, la ruta fue más o menos la misma y tampoco tuvo resultados sobresalientes. Luego, hace más de 15 años, cuando el hoy secretario de Economía, Marcelo Ebrard, fue jefe de gobierno del entonces Distrito Federal, planteó lanzar cuatro proyectos en igual número de zonas geográficas de la urbe y precisó que serían conocidas  como “Ciudades del Conocimiento”.

 

La lógica era aprovechar la distribución territorial de las instituciones académicas, productivas y de servicios para potenciar las capacidades con el apoyo empresarial a nivel internacional. Así, propuso Ebrard, en el sur de la capital se localizaría la Ciudad de la Salud, debido al número de hospitales que concentra, además de las empresas, los laboratorios y las universidades.

 

En el norte se edificaría la Ciudad de las Nuevas Tecnologías, porque ahí se localizaban industrias y una red de comunicaciones. Al oeste de la ciudad, sugirió Ebrard, se ubicaría la Ciudad Financiera, probablemente porque en la zona de Santa Fe se ubican algunos de los grandes corporativos. La última zona incluiría a toda la ciudad capital e impulsaría las oportunidades educativas y la educación de excelencia.

 

Terminó la gestión de Ebrard en el año 2012, todo se quedó en proyectos y se desató el conflicto con su sucesor en el gobierno capitalino. Pero ese mismo año, como si fuera un relevo, la profesora Elba Esther Gordillo dio a conocer su proyecto de Ciudad de la Innovación en la zona de Cuajimalpa.

 

Un ambicioso proyecto arquitectónico que incluía la instauración de una “Universidad de la Educación”, un centro de innovación, un hotel, una galería, un Museo de la Educación, una Biblioteca de la Mujer, un auditorio y otros componentes (Campus Milenio No. 743). Sin embargo, unos meses después del anuncio, la profesora Gordillo fue encarcelada y no se volvió a mencionar el proyecto.

 

La Cdmx concentra la oferta más amplia de instituciones universitarias y exhibe algunos de los mejores indicadores educativos y de investigación. El encanto del conocimiento también alcanzó a las normas. Desde 2017, la Constitución Política local, la denominó “Ciudad educadora y del conocimiento” (artículo 8) y, antes que la Constitución nacional, estableció el derecho a la educación en todos los niveles para los habitantes de la capital, además de la garantía de derecho universal a la educación obligatoria.

 

Sin embargo, paradójicamente, en el apartado sobre el sistema educativo local, en la decena de fracciones que incluye, no se menciona el ámbito de responsabilidad que le corresponde en la prestación del servicio educativo. Cabe recordar que la capital es la única entidad en el país en la que el gobierno capitalino no asumió la responsabilidad de la educación básica y normal.

 

Ahora, López Casarín del Verde Ecologista, candidato ganador en las elecciones del año pasado de la Alcaldía Álvaro Obregón en alianza con el Partido del Trabajo y Morena, anuncia la instauración de un Clúster Universitario, integrado por 19 universidades, tanto públicas como privadas.

 

López Casarín, exdiputado y presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología en la LXV Legislatura (2021-2024), declaró que los primeros proyectos serán el “lanzamiento de un nanosatélite, la construcción de un sincrotrón y el establecimiento de un laboratorio de alta tecnología” (Milenio Diario 19.02.2025).

 

Las instituciones que han firmado el convenio de clúster incluyen a la Universidad Anáhuac, el Poli, el Tec de Monterrey, la Ibero, el Itam, la Panamericana, entre otras. Parece razonable recurrir a la acumulaicón del talento y a las capacidades institucionales, pero no es suficiente con la intención. Pronto veremos si es un convenio más para la plaza pública o un proyecto que se asentará en la demarcación territorial.

 

Pie de página: A propósito de ámbitos de atribución y responsabilidad educativa del gobierno local y federal. La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, dio por inaugurado el programa de clases en náhuatl en 78 escuelas secundarias públicas. Según anunció, la materia será optativa y se impartirá en coordinación con el gobierno federal. La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la iniciativa y mencionó que era parte de la Nueva Escuela Mexicana (24.02.2024). Queda para el registro.

jueves, 20 de febrero de 2025

Media superior: ¿el perímetro de la metrópoli?

 Alejandro Canales

UNAM-IISUE/PUEES

@canalesa99.bsky.social

 

(Publicado en la versión digital de Campus Milenio No. 1080. Febrero 20, 2025)

El anuncio sobre la eliminación del examen de la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (Comipems) fue realizado en Palacio Nacional el pasado 3 de febrero. Una medida que tiene alta relevancia para la organización del subsistema y para las familias de los jóvenes egresados de la secundaria de la zona centro del país. Pero el nivel medio superior se extiende más allá de esa zona y su complejidad es mayor.

 

La resonancia de la eliminación fue notable porque la hizo la presidenta Claudia Sheinbaum y participaron la jefa de gobierno de la Ciudad de México, la gobernadora del Estado de México, el secretario de Educación, la subsecretaria de Media Superior y otras autoridades.

 

El mecanismo de la Comipems estuvo vigente desde hace casi tres décadas y permitió organizar el ingreso de los jóvenes a las instituciones públicas de bachillerato en la Ciudad de México (Cdmx) y el Estado de México (Edomex). Ahora, la autoridad informó que, en lugar de la Comipems, utilizará una “plataforma de registro” y facilitará la inscripción de todos los egresados de secundaria. La medida es controvertida y pronto veremos los resultados.

 

Pero ¿de qué volumen estamos hablando? A nivel nacional, en el ciclo escolar 2023-2024, estaban matriculados 5.5 millones de jóvenes en la media superior y de ese total 11.5 por ciento estaba inscrito en la Cdmx y un 12.5 por ciento en el Edomex. Es decir, ambas entidades concentran casi una cuarta parte de la matrícula total. Una porción importante, pero no es el todo.

 

A nivel nacional, la mayor parte de los jóvenes están matriculados en el bachillerato general (65 por ciento); una tercera parte en el bachillerato tecnológico (34 por ciento) y la parte restante en los planteles de profesional técnico. Más o menos, las mismas proporciones se conservan en la ciudad capital y en el Edomex.

 

Los grandes números apenas nos dan una idea del tamaño, pero la media superior está integrada por múltiples subsistemas, como los centralizados federales (Bachilleratos Generales, Tecnológicos Industriales, Tecnológicos Agropecuarios, Formación para el Trabajo y el Bachillerato en Línea), los descentralizados federales (el Conalep, el Colegio de Bachilleres o los Centros de Enseñanza Técnica Industrial), los centralizados estatales y los descentralizados estatales.

 

La diversidad de la media superior tiene su expresión en las entidades federativas, en cada una se integra de forma distinta y así es su problemática. Desde hace más de 15 años se busca unificar a nivel nacional este nivel educativo y se han ensayado distintos componentes para reformarla, entre ellos la puesta en marcha de un Marco Curricular Común.

 

En el actual periodo, aparte de que persiste la intención sobre el marco curricular, se ha propuesto como meta para el año 2030: “150 mil profesionistas y técnicos anuales con formación continua alineada a sectores estratégicos y 100 por ciento de educación dual en media superior técnica” (Plan México).

 

Las cifras de profesionistas y técnicos que se propone, cabría suponer, son adicionales a los números actuales. Según la información de ANUIES, en el ciclo escolar 2023-2024, egresaron de licenciatura del total de instituciones de educación superior poco más 734 mil jóvenes y se titularon 601 mil 259.

 

Por su parte, la matrícula total de técnicos superiores sumó 168 mil 785 jóvenes, egresaron 45 mil 542 y se titularon 35 mil 491. A su vez, como ya indicamos, los profesionales técnicos de la media superior son la proporción minoritaria de ese nivel, suman casi 49 mil a nivel nacional.

 

Según las cifras de la SEP, en el ciclo escolar anterior, la matrícula en el Sistema Dual de Educación Media Superior fue de poco más de 14 mil estudiantes. Tal vez, como referencia, cabría tener presente los casi 50 mil profesionales técnicos, también la matrícula de los Conalep de poco más de 300 mil y los más de 20 mil estudiantes de los Centros de Enseñanza Técnica Industrial.

 

El Plan México no ha detallado las estrategias ni acciones a desarrollar, al menos no sobre la indicada, para saber exactamente a qué sectores estratégicos se refiere. Pero, como se podrá advertir, la meta de crecimiento de profesionistas y técnicos significa, con los números actuales, un incremento anual de alrededor del 18 por ciento y localizado en determinados sectores. Tampoco se ha definido con claridad la meta sobre la educación dual.

 

Los desafíos de la educación media superior son múltiples y van más allá del perímetro de la zona metropolitana de la Cdmx.

 

Pie de página: La fundadora y directora de las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García, Raquel Sosa Elízaga, también fue nombrada, el pasado 13 de febrero, directora del Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe (Crefal). Y los conflictos, literalmente y para variar, están tocando a la puerta. Las instalaciones del Centro están cerradas y los trabajadores permanecen afuera.

Semiconductores: ¿el Castillo Kutsari y el retorno?

 

Alejandro Canales

UNM-IISUE/PUEES

@canalesa99.bsky.social

 

(Publicado en Campus Milenio No. 1079. Febrero 2, 2025, pág. 4)

 

El motivo fue la presentación de lo que será el Centro de Diseño de Semiconductores. Un proyecto encomendado a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) que busca incursionar en toda la cadena de valor de los semiconductores. Es decir, diseñarlos, fabricarlos y llevarlos hasta el usuario final.

 

Ahí estaban, en Palacio Nacional, en la conferencia de prensa del pasado 6 de febrero, funcionarios y miembros de la comunidad científica nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum los anunció como un “grupo muy nutrido” que la acompañaba esa mañana.

 

Y sí, estaba el coordinador del proyecto de semiconductores y director de Innova Bienestar, Edmundo Gutiérrez Domínguez, pero también directivos y personal de instituciones académicas, como el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (Inaoe), el Centro de investigación en Materiales Avanzados (Cimav), la UNAM, el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), el IPN, entre otros. En conjunto, sumaban poco más de una docena.

 

No tendría nada de particular la presencia de personas relacionadas con el ámbito científico y tecnológico en un proyecto gubernamental. Después de todo, se trataba de presentar una iniciativa tecnológica, y lo que cabría esperar era que los participantes fueran especialistas en la materia.

 

Sin embargo, su participación ya no era tan esperable si se recuerda que, en el gobierno anterior, el conflicto y las disputas entre la autoridad y miembros del sector fueron el común denominador.  El camino de la interlocución y la cooperación estaba empedrado de agravios; los puentes de entendimiento con la comunidad quedaron dinamitados.

 

Difícil, muy difícil que el entonces Conacyt, vuelto de espaldas a la comunidad que debía coordinar, pudiera poner en marcha diferentes iniciativas y mostrar buenos resultados. Tal vez ahí esté parte de la explicación de que, a estas alturas, la vacuna Patria contra el Covid-19 siga siendo una intención. Y más o menos ocurrió lo mismo con los diferentes proyectos planteados.

 

¿Ahora viene un punto de inflexión y estamos ante un eventual retorno de la comunidad académica y científica? El proyecto de semiconductores, tanto por su naturaleza como por las instituciones involucradas, es muy acotado para demostrarlo. Faltan las líneas estratégicas del programa sectorial y, muy especialmente, una reforma del marco normativo.

 

Sin embargo, los primeros pasos apuntan en la dirección de retrotraer al sector, como las reuniones con los jóvenes del programa Cátedras, las líneas de atención de la Secretaría, las iniciativas que se buscan impulsar a través de cooperación en red o los nuevos proyectos. Aunque, la fuerza centrípeta persistirá, mientras no se modifiquen las normas.

 

Los semiconductores, cuyo nombre le viene por su conductividad eléctrica intermedia y el tipo de materiales que utiliza para su fabricación, son mejor conocidos como chips. La industria de los semiconductores es fundamental para cualquier tecnología moderna, sea para el desarrollo de los dispositivos electrónicos o para los sistemas de comunicación.

 

La titular de la Secihti precisó que el proyecto se llama Programa Kutsari. La razón: “Porque quisimos utilizar una lengua originaria, por supuesto, y kutsari quiere

decir ‘arena’ en purépecha. Y, bueno, la arena es fundamental en este tema,

porque, por ejemplo, el silicio es uno de los materiales importantes en este

trabajo para crear los dispositivos” (06.02.2025).

 

México tiene una larga experiencia en el terreno de los semiconductores. Las primeras empresas internacionales de semiconductores se instalan desde finales de los años sesenta en Jalisco, como Siemens, Motorola, General Instruments, IBM. No es fortuito que el Centro Tecnológico de Semiconductores del Cinvestav se haya instalado ahí desde los años ochenta.

 

No obstante, una etapa es el diseño, en donde instituciones académicas nacionales tienen experiencia, pero otra es la fabricación y el ensamblaje. La industria de los semiconductores está en expansión y es altamente competitiva, con Taiwán, China, Corea del Sur y Estados Unidos a la cabeza; las exportaciones mundiales suman más de 600 mil millones de dólares y se espera que en este año sean de más de 700 mil. México no figura actualmente en la decena de países líderes en exportaciones de estos dispositivos.

 

El coordinador del Programa Kutsari planteó que se piensan enfocar en el sector de la tecnología tradicional –no en la de alto rendimiento--, en el mercado local y planean cubrirlo para el año 2030. El mismo coordinador tiene presente que para la etapa de fabricación, la más costosa de la cadena, tienen considerado la participación del sector privado para montar una fábrica.

 

En fin, el proyecto Kutsari puede ser un castillo de arena más en el paisaje nacional o un castillo con bases firmes de cooperación entre diferentes sectores. Lo insoslayable será el nivel de inversión para ponerlo en marcha. Ya lo constataremos en el periodo.

 

Pie de página: La iniciativa de reforma a los artículos 4º y 27 de la Constitución Política, sobre conservación y protección de los maíces nativos, seguriá en suspenso en el Congreso.

viernes, 7 de febrero de 2025

El dinero, el espacio y la información de la Agencia Digital

 

Alejandro Canales

UNAM-IISUE/PUEES

@canalesa99.bsky.social

 

(Publicado en la versión digital de Campus Milenio No. 1078. Febrero 6, 2025)

 

Una agencia nacional especializada en materia digital, informática y en tecnologías de información y comunicación es una buena medida y muy necesaria. Los esfuerzos estaban dispersos en diferentes secretarías, a menudo eran poco visibles y muy a la zaga de los servicios y adelantos que se registran a nivel mundial.

 

La actual administración puso en marcha la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT). Las normas todavía no especifican cuál es su estatus jurídico; está claro que es una dependencia del Poder Ejecutivo Federal, pero no es una secretaría y tampoco se indica si es un órgano descentralizado, desconcentrado o qué es. Algunos de los primeros desafíos que enfrentará será decidir cuál es su prioridad, cumplir su tarea con recursos escasos y con una estructura administrativa limitada.

 

Desde el inicio del presente sexenio, la administración ajustó números y nombres de las dependencias gubernamentales. Algunos de los cambios más relevantes, como anotamos aquí mismo en su momento, fueron elevar a rango de secretaría de Estado a dos organismos, cambiar de nombre a otra secretaría y crear la ATDT.

 

Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum anticipó que los cambios en las dependencias no implicarían mayor presupuesto ni tampoco crecimiento de la administración. Las cosas ya venían complicadas desde el periodo de gobierno anterior, con los fuertes recortes en los gastos de operación y la reducción en el número de subsecretarías; las dependencias ya tenían dificultades para la gestión y la prestación de servicios.

 

Una línea de continuidad entre el sexenio anterior y el actual quedó trazada en lo que concierne a la contención del aparato burocrático y las medidas de austeridad. No es para menos, sobre todo si se sostienen las transferencias directas y se quiere controlar la deuda pública y el déficit presupuestario.

 

La Agencia tiene encomendados múltiples asuntos que involucran datos de identificación personal altamente sensibles, como la formulación de políticas para el uso de la identidad y ciudadanía digital, la autenticación digital basada en la CURP, la integración de un servicio nacional de identificación personal, la gestión de bases de datos para hacer interoperables los sistemas de Administración Pública Federal con el Registro Nacional de Población, las acciones en materia de datos abiertos y gobierno abierto, o bien, las políticas de telecomunicación y radiodifusión del gobierno federal, entre muchas otras (DOF. 28.11.2024).

 

Según el reglamento interior de la Agencia, para realizar sus actividades contará con cuatro unidades administrativas, la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria, una docena de direcciones generales y un número todavía no especificado de otros mandos dentro de la jerarquía administrativa. No están disponibles los números de su personal, pero, por la estructura que indica, seguramente serán modestos.

 

Además, buena parte de las funciones que desempeñará, las realizará en colaboración con otras secretarías. Por ejemplo, en coordinación con la Secretaría de Economía implementará el sistema informático para establecer expedientes electrónicos empresariales. Asimismo, con la SEP fortalecerá el acceso a la información digital en los espacios escolares, así como como la conectividad en estos a redes de telecomunicaciones. Igualmente, con la Secretaría de Gobernación se coordinará para la puesta en marcha de los sistemas nacionales de información personal.

 

¿Con qué presupuesto contará la ATDT? La reciente reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de este año precisan que la Agencia concentrará los recursos que ejercían cinco entidades: la Coordinación de Estrategia Digital Nacional (44 mdp), la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (64.5 mdp), el Servicio Postal Mexicano (2.7mmdp), el Organismo Promotor de Telecomunicaciones (144 mdp) y la Agencia Espacial Mexicana (70 mdp). (Dejemos para una siguiente entrega la inconformidad y el conflicto desatado en la Agencia Espacial).

 

En total, la ATDT tendrá poco más de 3 mil millones de pesos, y el mayor volumen proviene del Servicio Postal Mexicano. Sin embargo, los recursos podrían casi duplicarse, porque según el anexo 12 del PEF 2025, que se refiere al sector de ciencia y tecnología, la Agencia también concentraría los 2 mil 600 millones de pesos de recursos propios del Centro de Investigación e Innovación en Tecnologías de la Información y Comunicación (Infotec).

 

Seguramente después se conocerá el detalle de las cifras, el tamaño de la Agencia y el curso de las iniciativas que pondrá en marcha. Tal vez para entonces podremos tener una mejor valoración de sus actividades en correspondencia con el presupuesto asignado. Por lo pronto, literalmente, ya se hizo del espacio que tenían diferentes entidades y manejará información altamente confidencial. Todavía no sabemos que controles habrá para esas operaciones y si el volumen de presupuesto es un riesgo o no.

 

Pie de página. El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, dice que la entidad será el nuevo Silicon Valley. Sí, así lo anunció.